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Instalar cargador coche eléctrico en casa: precio, requisitos y guía paso a paso

10 min de lectura

Guía completa para instalar un cargador de coche eléctrico en casa: requisitos técnicos, pasos detallados, costes reales y recomendaciones para elegir el mejor cargador.

La movilidad eléctrica avanza con rapidez y, con ella, la necesidad de disponer de un punto de recarga doméstico fiable. Instalar un cargador de coche eléctrico en casa permite cargar el vehículo durante la noche, aprovechar tarifas más económicas y evitar desplazamientos innecesarios. 

En esta guía encontrarás todo lo necesario para realizar la instalación de forma segura, práctica y adaptada a tu vivienda, con referencias a soluciones profesionales como los cargadores Simon SM30 o Simon SM40, diseñados específicamente para entornos residenciales.


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Ventajas de instalar un cargador de coche eléctrico en casa

Contar con un punto de recarga propio transforma muy positivamente la experiencia de uso del vehículo eléctrico. La comodidad de llegar a casa, conectar el coche y olvidarse hasta la mañana siguiente es uno de los principales atractivos. Además, la carga doméstica es más económica y estable que la pública, especialmente si se combina con tarifas valle o sistemas de gestión inteligente.

Los cargadores domésticos actuales, como los modelos de la gama Simon Residencial, incorporan protecciones avanzadas, control mediante app y compatibilidad con instalaciones fotovoltaicas, lo que permite optimizar aún más el consumo energético.


Guía paso a paso para instalar cargador coche eléctrico en casa

Dar el salto a la movilidad eléctrica es una decisión que transforma, en positivo, la manera en que te mueves y también la relación que tienes con la energía en tu hogar. Contar con un cargador propio no solo te permite aprovechar las horas nocturnas para cargar con comodidad, sino que te ofrece independencia, control y, a largo plazo, un ahorro considerable. La instalación puede parecer un proceso complejo, pero con la información adecuada se convierte en un camino claro y perfectamente asumible.

Esta guía te acompaña desde el principio: entender qué necesitas, cómo elegir el cargador adecuado, qué requisitos técnicos y normativos debes cumplir y cuáles son los pasos que siguen los instaladores profesionales

No necesitas conocimientos avanzados de electricidad: basta con tener una visión global del proceso para tomar decisiones informadas y evitar errores habituales.

Paso 1: Analizar el tipo de vivienda y definir la ubicación del cargador

El primer paso consiste en observar tu entorno. En una vivienda unifamiliar, lo más habitual es instalar el cargador en el garaje privado, donde el cuadro eléctrico suele estar cerca y el recorrido del cable es corto. Esto simplifica la instalación y reduce costes. En un garaje comunitario, la instalación dependerá de la configuración eléctrica del edificio, ya que puede conectarse al contador individual o a una infraestructura común de la comunidad. En cualquier caso, deberá cumplir con los requisitos establecidos por la ITC-BT-52 y el resto de la normativa aplicable para garantizar una instalación segura. 

La distancia entre el cuadro eléctrico y la plaza de aparcamiento es un factor clave. A mayor distancia, mayor sección de cable y mayor coste. Por eso conviene medir con precisión y valorar la ubicación exacta del cargador. En espacios reducidos, modelos compactos como el Simon SM40 permiten una instalación más discreta y ordenada.

Paso 2: Revisar la potencia contratada y el estado de la instalación eléctrica

Antes de elegir un cargador, es imprescindible conocer la potencia contratada y el estado del cuadro eléctrico. La mayoría de los cargadores domésticos trabajan entre 3,7 kW y 7,4 kW en instalaciones monofásicas, aunque en viviendas con suministro trifásico es posible llegar a 11 kW o incluso 22 kW si el vehículo lo admite.

Un error común es pensar que siempre es necesario aumentar la potencia contratada. En realidad, muchos cargadores modernos incorporan sistemas de balanceo dinámico que ajustan la potencia disponible en función del consumo del hogar. El Simon SM30 o Simon SM40, por ejemplo, evitan sobrecargas al detectar cuándo otros electrodomésticos están en uso y regula automáticamente la energía destinada al vehículo.

El instalador revisará el cuadro eléctrico para garantizar que la línea del punto de recarga cumple con la ITC BT‑52. Toda toma de recarga debe disponer de sus propias protecciones dedicadas, incluyendo un magnetotérmico, un diferencial tipo A) y un protector contra sobretensiones en la línea. 

Paso 3: Seleccionar el cargador adecuado para la vivienda

Elegir el cargador adecuado es una decisión importante, porque determinará tu experiencia diaria de uso. Algunos modelos incluyen manguera integrada, lo que resulta muy cómodo si vas a cargar a diario, otros ofrecen una toma tipo 2, más versátil si varios vehículos van a utilizar el mismo punto.

Conviene fijarse en aspectos como:

  • Compatibilidad con el conector del vehículo (el Tipo 2 es el estándar europeo).

  • Potencia regulable para adaptarse a la instalación.

  • Protección frente a la intemperie si va a instalarse en exteriores.

  • Funciones inteligentes como programación horaria, estadísticas de consumo o control desde una app.

La gama SM30 y SM 40 destaca por su robustez, su conectividad avanzada y su facilidad de uso, lo que la convierte en una opción especialmente atractiva para viviendas particulares que buscan fiabilidad y comodidad. 

Paso 4: Solicitar presupuesto a un instalador autorizado

Una vez tengas claro qué necesitas, llega el momento de pedir presupuesto. La instalación debe realizarla un profesional autorizado, y es recomendable solicitar varias propuestas para comparar no solo el precio, sino también la calidad de los materiales y el nivel de detalle técnico.

Un presupuesto completo debería incluir el cableado, las protecciones eléctricas, la mano de obra, la fijación del cargador, la puesta en marcha y el certificado de instalación. En garajes comunitarios, también debe contemplarse el recorrido del cable por zonas comunes y la instalación de bandejas o tubos ignífugos.

Paso 5: Realizar la instalación eléctrica y colocar el cargador

Cuando aceptas el presupuesto, el instalador comienza el trabajo. Primero tiende el cable desde el cuadro eléctrico o el contador hasta la plaza de aparcamiento, eligiendo la sección adecuada según la potencia y la distancia. Después instala las protecciones necesarias en el cuadro y fija el cargador en la pared, asegurándose de que la conexión a tierra es correcta y de que todo cumple con la normativa.

Los cargadores de Simon suelen incluir sistemas de protección integrados y accesorios de montaje que facilitan una instalación limpia, incluso en garajes comunitarios donde el recorrido del cable puede ser largo o complejo.

Paso 6: Configurar el cargador y realizar las pruebas finales

El último paso consiste en configurar el cargador para adaptarlo a tus necesidades. Esto puede incluir la limitación de potencia, la vinculación con una aplicación móvil o la programación de horarios de carga para aprovechar las tarifas más económicas. Una vez configurado, el instalador realiza pruebas de funcionamiento para asegurarse de que todo funciona correctamente y de que el vehículo inicia y detiene la carga sin problemas.

Con la entrega del certificado de instalación, tu punto de recarga queda listo para el uso diario. A partir de ese momento, cargar tu coche eléctrico será tan sencillo como aparcar, conectar y olvidarte hasta la mañana siguiente.


Requisitos técnicos y normativa para instalar cargador coche eléctrico en casa

La transición hacia la movilidad eléctrica ha hecho que cada vez más personas se planteen instalar un punto de recarga en su vivienda. Aunque el proceso es relativamente sencillo, conviene conocer ciertos requisitos técnicos y normativos para garantizar una instalación segura, eficiente y adaptada a las necesidades de cada hogar. 

A continuación, detallamos los aspectos clave que conviene tener en cuenta antes de instalar un cargador doméstico.

Tipo de vivienda: unifamiliar vs. garaje comunitario

Viviendas unifamiliares  

En casas independientes, la instalación suele ser más simple y económica. El cargador se conecta directamente al cuadro eléctrico de la vivienda, y el recorrido del cableado es corto, lo que reduce costes y tiempos de instalación.

Garajes comunitarios  

En los aparcamientos compartidos existen varias formas de llevar la alimentación eléctrica hasta la plaza, y la elección depende de la infraestructura del edificio, la potencia disponible y el tipo de instalación existente. 

En cualquier caso, la normativa actual permite realizar esta instalación sin necesidad de aprobación de la comunidad, siempre que se comunique por escrito al presidente o administrador. Esto facilita enormemente la adopción del vehículo eléctrico en edificios residenciales.

Potencia contratada y compatibilidad eléctrica

La potencia contratada determina la velocidad a la que se podrá cargar el vehículo. Para la mayoría de los usuarios, potencias de 3,7 kW o 7,4 kW resultan suficientes para recargar el coche durante la noche.

En instalaciones trifásicas, es posible alcanzar potencias superiores, lo que permite tiempos de carga más rápidos si el vehículo lo admite.

Optimización de la potencia: balanceo dinámico

Los cargadores con balanceo dinámico de potencia incorporan un modulador de vivienda que monitoriza el consumo eléctrico en tiempo real. A partir de esta información, la inteligencia del cargador ajusta automáticamente la potencia de recarga para aprovechar al máximo la energía disponible sin superar la potencia contratada. De este modo, se evitan sobrecargas en la instalación y, en muchos casos, no es necesario aumentar la potencia eléctrica, reduciendo así los costes asociados..

Normativa legal y permisos necesarios

La instalación está regulada por la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. En garajes comunitarios, basta con comunicar la instalación a la comunidad. No se requiere votación ni autorización expresa.


Consejos para elegir el mejor cargador eléctrico

La elección del cargador influye tanto en la comodidad como en la eficiencia de la carga. Conviene optar por:

  • Modelos compatibles con el conector del vehículo.

  • Con potencia regulable  

  • Idealmente, debería contar también con funciones inteligentes que permitan controlar el consumo y programar la carga.

  • Si el cargador va a instalarse en exterior, es recomendable elegir un modelo con protección IP adecuada

Los cargadores de Simon, especialmente la gama SM30 y SM40, ofrecen versiones con protección reforzada para exteriores y sistemas de gestión energética avanzados.


¿Cuánto cuesta instalar un cargador de coche eléctrico?

El coste total depende del modelo de cargador y de la complejidad de la instalación. Los cargadores básicos suelen situarse entre 300 y 500 euros, mientras que los modelos inteligentes pueden alcanzar los 900 euros o más. La instalación puede oscilar entre 300 y 600 euros en viviendas unifamiliares y entre 600 y 1.200 euros en garajes comunitarios. En la mayoría de los casos, el coste total se sitúa entre 800 y 1.800 euros


Conclusión: una instalación accesible y cada vez más necesaria

Instalar un cargador de coche eléctrico en casa es un proceso más sencillo de lo que parece y aporta beneficios inmediatos en comodidad, ahorro y seguridad. Siguiendo los pasos adecuados: evaluación inicial, elección del cargador, revisión de la potencia, instalación profesional y configuración final, cualquier usuario puede disponer de un punto de recarga eficiente y adaptado a sus necesidades.

Fabricantes como Simon, con soluciones como Simon SM30, Simon SM40 o la gama Simon Residential, ofrecen cargadores robustos, seguros y diseñados para integrarse en cualquier entorno doméstico o comunitario, convirtiéndose en una de las opciones más fiables del mercado


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