Los cargadores públicos están construidos para un uso intensivo y multiusuario en entornos exteriores o semiexteriores. Incorporan carcasas con mayor grado de protección IP contra la intemperie y el vandalismo, sistemas de autenticación (RFID, QR, app), gestión del pago y plataformas de gestión remota. Están diseñados para cumplir la normativa específica de infraestructuras públicas.























