Los cargadores inteligentes para empresas permiten la gestión centralizada de todos los puntos de recarga, el balanceo de cargas para no superar la potencia contratada, el seguimiento del consumo energético por vehículo o usuario, la facturación a usuarios externos y la integración con sistemas de gestión de flotas o del edificio. Todo ello se traduce en ahorro de costes y una operación más sostenible.












