Volver al listado

Luz adaptada a la edad

5 min de lectura

Abordar el diseño lumínico desde un enfoque intergeneracional e inclusivo es fundamental si se quieren crear espacios de bienestar.

Desde su nacimiento en la prehistoria a través del fuego, como una fuente de luz que además servía para cocinar y protegerse, la iluminación ha ido adquiriendo un papel cada vez más importante en la forma en la que se perciben los espacios y el bienestar de quienes los habitan. Con el paso de los años, a su carácter funcional y estético se han ido sumando otros aspectos, muchas veces menos tangibles, pero no por ello menos importantes, que demuestran que no existe una buena o mala iluminación, y ésta depende, tanto del entorno como de sus usuarios. 


Catálogo Simon 360

Ver Catálogo

Human Central Lighting

Aunque el diseño de iluminación ha avanzado mucho, gracias a profesionales cada vez más concienciados con la sostenibilidad y el bienestar del usuario, y a la figura imprescindible del lighting designer, aún queda mucho camino por recorrer. Y es que, a pesar de que ya son muchos los proyectos que analizan factores como el uso, las dimensiones y la orientación del espacio, para definir el diseño lumínico, la edad de sus ocupantes es un aspecto que con frecuencia queda relegado a un segundo plano y que, sin embargo, debería de ser esencial. 

Serie de diseños de interiores en conjunto con diseños luminico y consciencia sobre el uso y los usuarios de los espacios.
Serie de diseños de interiores en conjunto con diseños luminico y consciencia sobre el uso y los usuarios de los espacios.

Porque, igual que no es lo mismo iluminar un entorno residencial, que otro educativo, sanitario, de trabajo, ocio o retail, tampoco lo es hacerlo para niños, adolescentes, adultos o personas mayores. Y es que, dependiendo de la edad, se necesitan diferentes niveles de luz, tanto en el plano visual como en el biológico. 


Cambios fisiológicos en la visión

El envejecimiento ocular cambia la forma de percibir la luz, el color y el contraste, y condiciona profundamente el cómo se viven y experimentan los espacios. De hecho, a partir de los 40, el cristalino se vuelve más opaco y amarillento con el tiempo, y la pupila se reduce, disminuyendo la luminosidad general y haciendo que se necesite casi el doble de luz que con 20 años menos. Pero no se trata de añadir más focos de luz ni incrementar su intensidad, sino de implementar una iluminación universal o inclusiva, pensada para todas las edades y que se adapte a las condiciones cambiantes del ojo humano. 


Medición de los cambios fisiologicos en el sistema ocular en edades avanzadas.
Medición de los cambios fisiologicos en el sistema ocular en edades avanzadas.

Iluminación infantil

Lograr una iluminación que respete el ritmo circadiano, favoreciendo la producción de melatonina y el descanso, es fundamental a la hora de diseñar cualquier espacio para los más pequeños. Se deben utilizar luces cálidas (rojas o ambar) que favorezcan el sueño, así como reguladores de intensidad y una iluminación indirecta que evite las sombras y los deslumbramientos. 

Gráfico sobre los ciclos circadianos y la percepción del entorno.
Gráfico sobre los ciclos circadianos y la percepción del entorno.

La seguridad es otro aspecto fundamental a tener en cuenta, tanto a través de una tecnología LED, sin tóxicos ni riesgos de sobrecalentamiento, como de un correcto estudio de la ubicación de las luminarias, sin cables y lejos del acceso de los niños.


La luz en la adolescencia

Durante la adolescencia, la iluminación guarda también una relación directa con la salud mental, el estado de ánimo y el funcionamiento cognitivo de los jóvenes. Tanto en los centros educativos como en los entornos residenciales, es bueno combinar una luz blanca, que ayuda a mantener despierta la mente y mejora la productividad, con otras más cálidas y suaves, que transmite calma en las zonas de descanso. Además, se ha demostrado que la luz natural directa potencia el confort, mejorando la concentración y el aprendizaje.

Gradas del centro de Excelencia de Formación Profesional IES Cotes Baixes – un centro donde la experiencia del usuario y la transformación de los espacios responden a los retos actuales de la educación.
Gradas del centro de Excelencia de Formación Profesional IES Cotes Baixes – un centro donde la experiencia del usuario y la transformación de los espacios responden a los retos actuales de la educación.

Diseño lumínico para la tercera edad

La necesidad de luz para realizar la misma tarea incrementa de forma exponencial con los años  (con 40 se necesita el doble de luz que con 20, con 60 esto aumenta a 4 y con 80 puede llegar a 30) y hace que sea especialmente importante diseñar una buena iluminación para los más mayores. De nuevo, el ciclo circadiano vuelve a ser fundamental, a través de una cuidada temperatura de color (aunque las luces cálidas son más acogedoras, las frías ayudan a distinguir mejor los colores) y una intensidad uniforme, que evite los contrastes y deslumbramientos (los ojos se hacen más sensibles a la luz). Otro aspecto a tener en cuenta es la implementación de la seguridad y la funcionalidad, a través de sensores de movimiento, interruptores accesibles y de fácil uso, o el uso regulador de intensidad. Además de un interiorismo que potencie y reparta uniformemente esta luz, a través de colores claros (tanto en revestimientos como en mobiliario) y espejos estratégicamente colocados.

Cantina del centro de Excelencia de Formación Profesional IES Cotes Baixes – un centro donde la experiencia del usuario y la transformación de los espacios responden a los retos actuales de la educación.
Cantina del centro de Excelencia de Formación Profesional IES Cotes Baixes – un centro donde la experiencia del usuario y la transformación de los espacios responden a los retos actuales de la educación.

Hacia una iluminación intergeneracional

Con todos estos parámetros definidos y conscientes de la necesidad de abordar los proyectos desde un enfoque integral, donde el diseño lumínico juega un papel fundamental, los profesionales se enfrentan ahora al complicado reto de iluminar correctamente espacios en los que conviven simultáneamente personas de muy distintas edades. Entornos intergeneracionales y flexibles, que tienen en cuenta la seguridad, la funcionalidad y el confort; y donde la luz 'a capas' es muchas veces la mejor solución.

Redacción por Laura Novo

Catálogo Simon 360

Ver Catálogo