La arquitectura sanitaria contemporánea debe dar respuesta a una doble necesidad: organizar con precisión los procesos asistenciales y crear espacios que contribuyan al bienestar de pacientes, visitantes y profesionales. El Nuevo Hospital Universitario de Cuenca aborda este equilibrio a través de una concepción horizontal y modular, integrada en el paisaje de El Terminillo.
Proyectado por Carvajal + Casariego Arquitectos, el complejo combina claridad espacial, flexibilidad y eficiencia. Simon participa con soluciones de mecanismos y conectividad que se incorporan a la infraestructura del edificio, acompañando las distintas actividades de un entorno sanitario de alta complejidad.

Con aproximadamente 98.000 m² construidos sobre una parcela de 200.000 m², el hospital se adapta a la topografía ondulada y establece una relación directa con el paisaje de Cuenca. Su implantación horizontal incorpora patios, jardines y áreas exteriores que acercan la naturaleza a la actividad hospitalaria.
La vegetación y las vistas desde las habitaciones contribuyen a crear ambientes más abiertos y acogedores. La envolvente combina hormigón, superficies metálicas y amplias aperturas acristaladas, mientras que el acceso principal, situado en un volumen de doble altura, actúa como referencia para organizar la llegada y distribución de los usuarios.
El resultado es una arquitectura de gran escala que busca hacer compatibles la funcionalidad asistencial, la presencia de luz natural y una relación cotidiana con el entorno.




