BIM, además, aporta unas ventajas que son normalmente desconocidas, y que las reunimos en el concepto 3Cs. BIM por al utilizar información vinculada a cada elemento que hemos diseñado para construir un edificio o un puente, permite hacer muy bien tres cosas: Comunicar, Coordinar y, por lo tanto, generar un excelente entorno para Colaborar.
Estas tres Cs conllevan la solución a los graves problemas que nuestro sector tiene: la pérdida de información por la subcontratación constante de trabajos, las malas interpretaciones de planos con los consiguientes efectos en las obras que a veces incluso fuerzan a que se tenga que repetir un trabajo, o el hecho de que una construcción casi nunca terminen en el plazo de tiempo programado ni dentro del presupuesto contratado. Grandes ventajas para un sector como el nuestro.
De alguna manera, la forma en que BIM “pega” información a cada detalle de una maqueta digital en tres dimensiones de un edificio facilita enormemente poder seguir, evaluar, gestionar un proceso constructivo. Es tan útil que incluso se utiliza BIM para aquellos edificios que ya han sido construidos, con aplicaciones interesantísimas en el campo de la restauración y la rehabilitación histórica.
