Esta tapa para el detector de presencia en blanco podrás encontrarla en un elegante acabado brillante. Respecto a su material de fabricación, se ha incluido el PMMA con base termoplástica, lo que propicia que pueda resistir temperaturas muy altas o muy bajas sin problema. De hecho, su temperatura de funcionamiento debe encontrarse entre los 0 y los 40º C, mientras que la de almacenamiento se extiende desde los -25 a los 75º C.
Esta pieza ocupa medio elemento y su instalación puede llevarse a cabo tanto de forma vertical como horizontal. Para una correcta limpieza y correcto mantenimiento, se recomienda pasar un paño suave humedecido ligeramente con agua jabonosa, evitando en todo momento los productos que contengan cloro.
Esta pieza cumple con la normativa EN 60669-2-1:2004+A1:2009+A12:2010; EN 50581:2012, por lo que está preparada para ser comercializada en el mercado de la CE, siendo un producto de tipo estándar que presenta gran calidad.