De la radiografía del presente de la movilidad eléctrica podemos sacar una conclusión: estamos en el buen camino, pero aún quedan muchos retos que superar. El primero y más importante de todos debe estar enfocado en poner en el mercado vehículos eléctricos más accesibles para todos los bolsillos. Las marcas ya se encuentran trabajando en ello y en los próximos años se espera que empiecen a aparecer en el mercado opciones más económicas.
Para que esto suceda, debe cumplirse uno de los mayores objetivos de la movilidad eléctrica: construir baterías con mayor autonomía y baratas. El futuro de este elemento indispensable parece encontrarse en las baterías de estado sólido, que no solo ofrecerán una mayor autonomía y menor tiempo de recarga, sino que también serán más baratas de construir, más seguras y más limpias.
Otro de los aspectos que se debe mejorar para seguir impulsando el vehículo eléctrico son los puntos de recarga disponibles. En la actualidad estamos muy lejos de los países top de Europa, además parece que tampoco se van a cumplir con los objetivos propuestos para este año (48.000 puntos de recarga). Por supuesto no solo es una cuestión de cantidad, sino que también se debe mejorar los puntos de recarga rápida en todo el territorio, ya que en la actualidad tan solo hay 66 puntos de al menos 250 kW.
Por otro lado, el apoyo del gobierno de España será también fundamental para el futuro de la movilidad eléctrica. Hace poco este anunció que se está acelerando en la presentación de la convocatoria del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE), que invertirá un total de 24.000 millones de euros con el objetivo de crear un ecosistema de movilidad eléctrica a la altura de lo esperado.
La implementación de nuevas tecnologías como la de los coches autónomos y la Inteligencia Artificial será también muy importante en la movilidad eléctrica del futuro, ya que ofrecerá un VE más eficiente y seguro. Además, la aparición de nuevos modelos de negocio como el car sharing eléctrico están empezando a ofrecer una alternativa real en la movilidad urbana.
Para finalizar, parece que todos hemos asumido que seguir consumiendo combustibles fósiles de forma indiscriminada no es una opción. La movilidad eléctrica y limpia es una de las vías que debe seguir desarrollándose si queremos frenar los efectos del cambio climático, y que aunque aún queda mucho camino por recorrer, todo es posible. Desde Simón seguimos esforzándonos cada día con el objetivo de crear nuevas soluciones de infraestructuras de recarga que ayuden a construir tanto el presente como el futuro de la movilidad eléctrica.
