Una instalación eléctrica exterior debe cumplir con algunos requerimientos especiales y tener ciertas características diferentes al resto de las instalaciones convencionales. Hay que tener en cuenta que las zonas exteriores expuestas a la intemperie y/o a la alta afluencia de personas necesitan contar con un sistema eléctrico que sea resistente, estético y perdurable en el tiempo.
Por esta razón las instalaciones eléctricas en exteriores suelen ser tan robustas, ya que sus componentes deben contar con niveles de protección adicionales (como los IP e IK que explicaremos más adelante). Estas protecciones ofrecen una mayor durabilidad para áreas exteriores donde no solo la intemperie puede degradar el material, sino también diferentes tipos de impactos mecánicos.
Grave error sería utilizar en una instalación eléctrica exterior elementos y materiales que están diseñados únicamente para usos y aplicaciones en ambientes interiores, donde por lo general no existe ningún factor de exigencia.

