El tiempo de carga de un coche eléctrico que utiliza un tipo de carga lenta va, por lo general, desde las 5 hasta las 20 horas. Es la carga más básica y la que utilizaríamos cualquiera de nosotros, por ejemplo, si recargamos nuestro vehículo en el hogar. Se consideran puntos de cargas domésticos que proporcionan carga con corriente alterna monofásica con 3,7 o 7,4 kW de potencia máxima, a 230 V y 16 A o 32 A respectivamente.
El coche puede conectarse a un enchufe convencional como los que tenemos en casa o en la oficina, denominado “Schuko”. El cable a utilizar tiene por un lado un enchufe, y por el otro el conector al vehículo eléctrico, existiendo una caja en medio del cable que contiene electrónica de control.
Esta manera de recargar el vehículo se denomina “Modo 2”, nunca superará los 16 A de corriente y el tiempo de carga puede variar entre 5 y 20 horas debido a la capacidad de la bateríade nuestro coche eléctrico. Es una carga mucho más barata, ya que en términos de potencia es la que cualquier persona puede disponer en su hogar.
Otra forma de carga lenta son los cargadores de pared de tipo doméstico, los cuales pueden cargar a 230 V y hasta 32 A si la instalación lo permite, es decir, a unos 7,4 kW y disminuyendo a la mitad los tiempos de carga respecto al mencionado “Modo 2”. En este caso, puesto que ya se trata de un cargador fijo dedicado que se conecta de forma directa al coche, hablamos del “Modo 3” de carga.
Este tipo de carga lenta permite aumentar la vida útil de las baterías, es cómoda y sencilla. El único inconveniente es que el tiempo de recarga es bastante largo, así que está pensado para ser utilizado sobre todo por la noche o cuando no vayamos a utilizar nuestro coche.