Los termostatos regulan la temperatura de una estancia o zona controlando los sistemas de calefacción, aire acondicionado o climatización mixta. Se utilizan en viviendas para ajustar el confort estancia por estancia, en hoteles para ofrecer control individual en cada habitación, en oficinas y espacios públicos para mantener temperaturas estables, y en cualquier instalación donde la regulación local de temperatura mejore el confort y la eficiencia energética.


