En colaboración con ELLE Decoration y el estudio Noé Prades, Simon presenta un espacio que explora nuevas formas de habitar: un salón con zona de trabajo donde tecnología, iluminación y naturaleza se integran para dar lugar a un entorno intuitivo, orgánico y profundamente humano.
El proyecto propone una mirada hacia el futuro desde una sensibilidad contemporánea, en la que la precisión tecnológica se diluye en una estética sensorial, conectada con los ritmos naturales y con una materialidad que remite a la tierra. Un espacio vivo, concebido como una extensión del paisaje exterior, donde la tecnología no se impone, sino que acompaña.
Inspirado en la relación entre lo ancestral y lo contemporáneo, el diseño de Noé Prades se apoya en una arquitectura sensible que responde tanto al entorno como al usuario. Materiales puros, texturas honestas y sistemas integrados construyen un espacio donde la inteligencia natural guía cada decisión proyectual.


