En este singular proyecto, Simon ha sido la empresa colaboradora escogida por Mesura para resolver la tecnología lumínica. En el recinto del Guest Lounge de ARCO se dispusieron dos capas de iluminación. Una en la cota de suspensión de los lienzos de moqueta, para la iluminación atmosférica. La segunda, en una cota más alta, iluminando la zona del comedor, como luz funcional y técnica. Simon propuso una iluminación a medida, con luminarias lineales de tecnología RGB White. Es decir, capaces de reproducir hasta 4,000,000 colores en RGB, además de una temperatura cálida de 2700K.
Las luminarias lineales discontinuas a lo largo del espacio emulaban el trazado de meandros, evocador del río Amazonas, proyectado por Mesura. Se crearon dos tipos de escenas: una de color rojo, con dos niveles de control de la iluminación (alto/bajo), y otra con una temperatura cálida, también con dos niveles de regulación. “Estas escenas permitían adaptar la iluminación según el momento del día, generando un ambiente adecuado tanto para reuniones como para encuentros y networking”, explican desde el Departamento técnico de iluminación de Simon.
El primer reto del proyecto, según Simon, fue controlar la contaminación lumínica del espacio, en un recinto ferial con luminarias propias que podían perjudicar el efecto deseado. “Las luminarias RGB -especifican- tienen la capacidad de ajustar la aportación de luz según la contaminación lumínica. En este caso, teñían de color los productos con acabados neutros, como la moqueta, que cambiaba a color rojo”.

Jordi Ballesta, director de Anoche Lighting Design, colaboró en la conceptualización y ejecución del proyecto lumínico, con un briefing para Simon. En definitiva, el objetivo era materializar los conceptos formulados por el estudio de arquitectura Mesura, donde el color de la luz artificial potenciara la fluidez del rio evocado y su energía. Y, a la vez, el visitante se sintiese aislado del resto de la feria, introduciéndose en una suerte de laberinto sensorial para el descanso.
La clave del éxito del proyecto técnico fue el desarrollo conjunto de una estructura metálica, más una malla interior en los armazones, que permitió alinear las luminarias, aportando flexibilidad para posicionarlas. “Esta disposición fue esencial para crear el ritmo lumínico deseado, facilitando que los asistentes pudieran moverse por todo el espacio asegurando una circulación fluida y destacando las diversas zonas del evento”, señalan en Simon.