Los nuevos modelos de vivienda apuestan por crear comunidad y prever los cuidados. Se avanza en covivienda senior e intergeneracional ante el aumento de esperanza de vida. Así mismo, la tecnología marca tendencias.
Descubre hacia donde va la de vivienda de acuerdo a los cambios de las estructuras sociales, económicas y tecnológicas.
Los nuevos modelos de vivienda apuestan por crear comunidad y prever los cuidados.
La vivienda como espacio físico habitable es un reflejo de las estructuras sociales y económicas de cada época o periodo. También de los cambios tecnológicos, y su impacto en la vida cotidiana. La casa u hogar se ha considerado tradicionalmente una unidad de convivencia. No obstante, a lo largo del siglo XX ha sido notable el incremento de personas que viven solas, tanto por el aumento de esperanza de vida como por decisiones personales. En paralelo, se ha reducido la dimensión del espacio habitacional. Otro dato significativo es que más de la mitad de la población mundial vive ya en áreas urbanas y se prevé que esta tendencia vaya al alza.
En este marco, surgen proyectos de vivienda donde la arquitectura se pone al servicio de recuperar el sentido de vecindad y comunidad e incide en tejer relaciones. Bajo el nombre de covivienda o cohousing, nuevas propuestas espaciales persiguen un equilibrio entre lo privado y lo común. Cada vivienda se equipa totalmente para funcionar de modo independiente. Y, a la vez, el edificio se dota de espacios comunitarios y se comparten servicios. Las posibilidades son muchas, y el objetivo es ofrecer mayor calidad de vida a los usuarios. Algo que abarca de modo intrínseco la convivencia y facilitar las relaciones humanas.
Se incorporan al proyecto salas polivalentes (reunión, cine, juego), comedor y cocina para eventos de grupo, piscina y zonas ajardinadas en planta baja o en la azotea, servicios de lavandería. Pero también biblioteca, salas para grupos de lectura, taller de bicicletas, sala de yoga, habitaciones de
invitados para familiares y amigos. Así mismo, en el propio proyecto los accesos, patios, distribuciones y zonas de circulación propician el encuentro entre vecinos.

La vivienda en red
La aparición de internet, como infraestructura que conecta los ordenadores, y la creación de la World Wide Web (WWW) - red informática mundial interconectada a inicios de la década de los 90 del siglo XX- ha tenido un impacto notable en nuestros hogares. Hasta el punto de que, desde ese momento, podemos hablar de la vivienda en red. Y observar como se ha transformado la estructura y funcionamiento de la casa ante esa interconexión virtual a nivel planetario.
Esta última revolución tecnológica trae consigo nuevos conceptos como el de viviendas-oficina. Con zonas de trabajo incorporadas al hogar, que la realidad sanitaria de la pandemia aceleró. O edificios de viviendas que incluyen áreas de coworking, donde se establecen también vínculos y relaciones profesionales.
A la vivienda se le augura que perderá la actual rigidez. Debe ir hacia un diseño más a medida de cada cual, con flexibilidad y potencial de cambios a lo largo de la vida de sus habitantes. A partir de distintas estancias con generosos metros cuadrados, calidad de aire y luz, el usuario podrá decidir a que desea destinarlas. Otra de las tendencias actuales de la vivienda es que se contempla como reflejo de los valores de sus habitantes, en aspectos como ecología y sostenibilidad.

La búsqueda de mayor flexibilidad en nuestros hábitats, en realidad responde al deseo de mayor flexibilidad en la vida y el trabajo. En proyectos pioneros, el edificio de viviendas incorpora espacios de alquiler adicional como salas de música, talleres u oficinas. Y según el momento vital del ocupante, pueden crecer o decrecer los requisitos espaciales.
La vivienda ante el aumento de longevidad
Según la OMS, la soledad es una de las “epidemias” del siglo XXI. El aumento de esperanza de vida y el cuestionamiento de los modelos asistenciales de residencia, demandas alternativas. Una de las propuestas es la covivienda para seniors. Hoy existe una amplia capa de población que entra en la edad de jubilación con una vida muy activa y calidad de salud, y visualiza su futuro de otra manera. No desea abandonar su hogar, pero sí prever formulas asistenciales para cuando las necesite. De ahí esa especificidad de promociones para seniors que integran en su arquitectura el concepto de cuidados. Son bloques o conjuntos de viviendas que recogen aspiraciones vitales de relación, con espacios para aprender, compartir y estar atendidos, manteniendo al mismo tiempo una intimidad más arraigada y personal.
Se estima que en un edificio de covivienda genérica la superficie de lo privado representa un 85% y lo común un 15%. Mientras que la destinada a seniors la proporción cambia: lo comunitario oscila entre 50-60% y lo privado baja a 50-40%, pues se vive muchas horas en el lugar.

En Europa se ha acuñado también el término de vivienda multigeneración o intergeneracional. Reflejan el deseo de convivir con personas de todas las edades. Y retoman una forma tradicional de convivir con la familia de varias generaciones. Son propuestas motivadas por una búsqueda de mayor calidad de vida, seguridad y sentimiento de unión.
La arquitectura destinada a vivienda pasa por un momento de reflexión que puede dar buenos frutos. Y asume su rol de dar respuesta y canalizar los valores, intereses y aspiraciones de las personas y su realidad actual. Se apuesta por una cultura de habitar más viva que reconstruya relaciones entre personas, en un contexto y dinámicas de intercambio e interdependencia.