El Acueducto de los Milagros, una de las estructuras más icónicas de la antigua Augusta Emerita, no solo es un ejemplo magnífico de la ingeniería romana, sino también un símbolo de la durabilidad y belleza de un pasado que sigue vivo en el presente. Este acueducto, construido en el siglo I d.C., se erige como un testigo de la capacidad romana para fusionar funcionalidad y estética.
En este contexto, la intervención de iluminación de Simon ha revalorizado este monumento histórico, mostrando cómo la luz puede convertirse en un medio para reconectar a las personas con su patrimonio cultural. Utilizando tecnología avanzada y un diseño estratégico, Simon ha creado un ambiente visual que realza los arcos y columnas del acueducto, destacando la interacción entre los materiales originales, como el granito y el ladrillo, y los entornos naturales que lo rodean.

