¿Crees que es posible crear un edificio urbano para ser tocado, visto, escuchado y olfateado? De esto trata este nuevo sistema de construcción, las salas sensoriales, para fascinar los sentidos, interactuar con los perfiles y atraer a los usuarios para que pasen por el edificio.
Lo increíble de esta idea es la capacidad de adaptación que posee cuando alguien entra en la sala sensorial, esta se acostumbra a sus recuerdos y valores personales, de modo que cambia el olor, la luz y aísla los sonidos exteriores. Personalizando así, el ambiente de la habitación, haciéndolo más agradable.

©Gabriel Konrath









