Desde hace años, las reediciones juegan un papel clave en el diseño industrial, a través de piezas que se reinterpretan o reproducen para recuperar el legado de icónicos nombres de la historia del diseño y ponerlo al alcance del público actual. Un fenómeno que algunos relacionan con el miedo a apostar por nuevos y más arriesgados talentos, y caer en la nostalgia, pero que sin duda materializa una forma de preservar la cultura de un diseño que se democratiza, al devolver al mercado piezas que habían quedado sólo para museos o colecciones privadas.
Reediciones históricas: memoria con futuro
Puente entre el rico legado cultural y las necesidades contemporáneas, las reediciones mantienen vivos los grandes hitos de la historia del diseño.
Patrimonio, innovación y sostenibilidad
La actualización tecnológica y material, para asegurar la versatilidad, ergonomía, sostenibilidad y seguridad es, junto con la democratización, otro aspecto clave de estas reediciones. Piezas que conjugan patrimonio industrial e innovación para construir un mundo más consciente y responsable con su historia y entorno, sin olvidar su pasado. Y es que, en un mundo lleno de estímulos cambiantes y productos efímeros, el regreso de estos clásicos del diseño responde a una búsqueda de estabilidad, conexión emocional e identidad, donde la calidad prima por encima de la cantidad.

Mientras que muchos de estos icónicos diseños se reeditan con nuevas proporciones y conectividad integrada, para dar respuesta a los estándares actuales; otros incorporan nuevas paletas cromáticas y materiales respetuosos con el medioambiente y la salud de sus usuarios, que ofrecen una mayor resistencia al desgaste y permiten que diseños originalmente indoor, puedan usarse en el exterior, y viceversa. Polímeros reciclados o biocompuestos sustituyen a los plásticos vírgenes; se eliminan barnices, lacas tóxicas o espumas inflamables; y se incorpora el uso de maquinaria y modelado 3D.
Reediciones icónicas
Han sido muchas las marcas que a lo largo de la historia han recuperado piezas de los diseñadores más icónicos del estilo Mid-Century y otros movimientos de vanguardia. Desde la Silla Panton, diseñada por Verner Panton y producida por Vitra en 1960, como la primera silla de plástico moldeada en una única pieza; diseños tubulares en acero de Knoll, como la Silla Wassily, que Marcel Breuer creó en 1925; o el Sillón Barcelona (de Lunwing Mies van der Rohe y Lilly Reich para la Exposición Internacional de Barcelona en 1929); a la Lámpara Arco, diseñada por Castiglioni para Flos, y que ha adaptado su sistema de iluminación original a la tecnología LED regulable y de bajo consumo; o Cesta, un clásico del diseño español, de Miguel Milá para Santa & Cole.

Estos son sólo algunos ejemplos de cómo en buen diseño trasciende las muchas veces tan peligrosas modas efímeras, a través de una funcionalidad absoluta, donde la forma sigue la función; y una honesta materialidad que, a través de materiales nobles y de calidad, garantiza una larga vida útil y envejece con dignidad. La ausencia de artificio, líneas puras y una ornamentación reducida a lo esencial es otra de las características comunes de estas piezas, muchas de ellos concebidas originalmente para la producción en masa industrial y que continúan fieles al deseo de sus creadores, de democratizar el diseño.
De la Serie 36 a Simon 360
De la apuesta por revivir un ícono del diseño industrial, manteniendo su esencia original y actualizándola para adaptarse a las necesidades contemporáneas, nace Simon 360. Una nueva línea que va más allá de una simple reedición de la Serie 36, conceptualizada en 1965 y que el 1971 irrumpía con fuerza en el mercado, como una tecla maximizada que, en una época dominada por los interruptores pequeños y discretos, lograba transformar una pieza técnica en un objeto de diseño.

Con el mismo espíritu inconformista de su antecesora, Simon 360 mantiene las proporciones originales, ahora fabricada en urea vegetal –un material que evita reflejos, huellas dactilares y el desgaste por el paso del tiempo– y con acabados mate de alta calidad en varios colores. Optimizada para dar respuesta a un hogar conectado y sostenible, incorpora opciones de control y compatibilidad con plataformas de automatización del hogar, que pueden ser gestionadas desde el móvil; y la certificación Cradle to Cradle Certified® (Nivel Oro), garantiza su fabricación bajo estrictos criterios de economía circular.
Reeditar no es copiar
Es fundamental distinguir entre una reedición y una simple copia, porque, mientras esta última reproduce de forma burda e ilegítima un objeto, muchas veces con materiales de baja calidad y a través de procesos poco seguros y sostenibles, las reediciones siempre recontextualizan las piezas originales con la autorización de sus creadores. Gracias a ellas se logra que, aunque la historia siga su curso, a través de nuevas piezas que quizá algún día también sean reeditadas, el diseño que no rompa con su pasado y lo transforme en su mayor activo, a través de objetos con 'memoria', que honran su legado material y cultural desde un enfoque contemporáneo, consciente y más humano.

Redacción por Laura Novo