Muchas personas se preguntan qué es el carsharing porque es un concepto relativamente moderno. A grandes rasgos, lo podemos definir como el préstamo temporal de coches, al igual que el servicio ya popular de las bicicletas, patinetes y ciclomotores. A diferencia del alquiler tradicional, esta solución ofrece mucha más flexibilidad a los conductores.
Permite desplazamientos con comodidad, sin necesidad de tener un automóvil propio, si necesitamos conducir de forma ocasional. Por ejemplo, en nuestros viajes a otras ciudades. Su uso se dirige a trayectos y periodos cortos, normalmente de menos de una hora. Algunos ejemplos de empresas que brindan el servicio son ZITY o Wible, que operan en Madrid.
El funcionamiento del sistema es muy sencillo . Tan sólo debemos buscar el coche disponible más cercano a nuestra ubicación y, tras reservarlo, ir hasta él. Una vez finalizada la conducción, lo aparcamos en los puntos habilitados. Podemos encontrar distintas tarifas para pagar por minutos, horas o incluso todo el día.


