Convertir un coche a eléctrico no parece ser 100 % rentable en la actualidad en España, al menos si se hace de forma individual. El motivo principal no se encuentra en el propio proceso, sino en los costes de la homologación. La conversión a escala sí que parece que puede ser una mejor solución, aunque todavía se encuentra en fase de desarrollo.
A esto habría que sumarle que las baterías para vehículos eléctricos aún no han sido perfeccionadas, aunque gracias a las baterías de estado sólido o de litio-azufre esto cambiará dentro de muy poco. Convertir un coche eléctrico puede ser una gran opción en el futuro, tanto para los amantes de los vehículos clásicos como para reciclar la ingente cantidad de coches de combustión que no podrán circular en el futuro.
El avance de los vehículos eléctricos es ya imparable, y movimientos como el de los coches retroeléctricos lo certifican. Cada vez más usuarios se suman a la movilidad eléctrica, impulsados por una mayor conciencia social y el deseo de frenar el cambio climático. El objetivo es que en el 2030 la balanza se empiece a inclinar hacia el lado del coche eléctrico. Por parte de Simon, seguiremos apoyando la movilidad eléctrica a través de nuestros puntos de recarga.
