La domotización tradicional se ha caracterizado desde sus inicios por poner sistemas cableados, muy potentes y robustos, que permiten realizar el control del hogar así como, en ocasiones, incluso de edificios de terciario u oficinas. Estos sistemas son muy potentes y permiten controlar la instalación de una vivienda a la perfección, sin embargo su alto coste hace difícil su integración en zonas residenciales.
Este tipo de sistemas potentes y robustos se caracterizan, también, por tener un cableado y un cuadro eléctrico de control específico además de necesitar un proyecto previo a la instalación. Sumado a esto, es necesaria la participación de un integrador que sea el que se responsabilice de la programación del sistema.
Por eso mismo, en los últimos años han surgido los sistemas de domotización inalámbricaque permiten controlar la automatización de una vivienda. Estos no suelen tener la envergadura de los sistemas domóticos cableados, pero sí que permiten el control de una manera muy sencilla y práctica de las principales necesidades del hogar.

Estos sistemas más modernos se basan en una instalación muy similar, o igual, a la instalación eléctrica tradicional, que añaden comunicaciones inalámbricas usando diferentes protocolos que permiten hacer agrupaciones o escenas, además de la posibilidad de comunicar los dispositivos de nuestra casa con nuestro smartphone.
Así pues, permiten tener el control de persianas, iluminación, enchufes, temperatura y otras, gestionando y controlando así tu propia instalación. Debemos tener en cuenta que el hecho de que la instalación sea la convencional simplifica muchísimo todos los procesos, haciendo así que estos sistemas tengan un perfecto encaje en el entorno residencial; tanto para nueva vivienda como, por supuesto, para reformas.
Además de que el cableado de nuestra instalación, y por tanto el cuadro eléctrico, sean “los de siempre”, hay un aspecto que debemos tener en cuenta: la programación del sistema. En lugar de tener que hacer una programación compleja por parte de un profesional “integrador”, la programación puede ser realizada a través de una App de manera sencilla y práctica. Ya no es absolutamente necesario que un instalador especializado para poner en marcha la domotización de una casa, ya que con unos conocimientos muy básicos tú mismo podrás hacerlo.
Un aspecto muy importante de los sistemas de domotización inalámbrica es su alta flexibilidad, ya que al tener comunicaciones inalámbricas y una programación sencilla a través de una App, los sistemas pueden evolucionar permanentemente, añadir nuevas funcionalidades, realizar cambios de configuración y, en definitiva, disponer de una gran flexibilidad en nuestra instalación para realizar cambios.
